En el diseño no existe la estática: cada elemento se comunica a través de frecuencias que resuenan en el interior del espacio. Regulan el sonido y la luz, entran en relación con el ambiente natural y con el ser humano, hasta influir en la forma misma en que vivimos cada ambiente.
Es precisamente a partir de esta delgada línea entre lo percibido y lo imperceptible como se abre la nueva edición de Open Air Culture – PraticMag, la revista publicada por Pratic que este año ha decidido dedicar su número al fascinante tema de las frecuencias.
La revista se adentra en paisajes acústicos, ciudades climáticas, espacios que favorecen la concentración y el bienestar, pero también ambientes capaces de modular la privacidad y la apertura al mundo. El diseño se convierte así en una herramienta para conciliar experiencias, emociones y comportamientos.
Lo que emerge es una visión del proyecto cada vez más sensible y relacional, que también se refleja en las conversaciones recogidas en esta sexta edición. Las reflexiones de Carlo Ratti sobre la arquitectura como sistema abierto y adaptativo, la investigación de Fantoni sobre el confort acústico, hasta la sensibilidad matérica de Rina Menardi y la nueva idea de privacidad e intercambio investigada por Vitra: cada contribución devuelve la misma voluntad de mejorar la relación entre individuo, ambiente y proyecto.
Diferentes frecuencias que, al entrar en sintonía, devuelven una mirada más profunda al potencial de los espacios arquitectónicos y exteriores.





